Movilidad

Es malo cruzar las piernas al sentarse: mito o realidad

MMarcos Roca Rodríguez 24 mar 2026 5 min de lectura
Es malo cruzar las piernas al sentarse: mito o realidad

En resumen

¿Es malo cruzar las piernas al sentarse? Analizo mitos y evidencia: varices, escoliosis, dolor de espalda y qué importa de verdad al estar sentado.

¿Es malo cruzar las piernas al sentarse? En general, no: la evidencia no respalda que cause varices, escoliosis ni daños en la columna. Lo que sí puede hacer es sumar molestias si te quedas clavado en la misma posición durante horas, porque el verdadero enemigo no es el cruce, es la inmovilidad.

Este es uno de esos consejos heredados que nunca cuestionamos. A mí me lo dijeron toda la vida, y mientras escribo esto tengo, cómo no, la pierna derecha cruzada sobre la izquierda. Como paso el día entero sentado gestionando mis webs, me interesaba saber si estaba autolesionándome a cámara lenta. Fui a buscar la evidencia y esto es lo que hay.

Mito 1: cruzar las piernas causa varices

No hay estudios que lo demuestren. Las varices tienen que ver principalmente con la genética, el sexo, los embarazos, la edad y el tiempo prolongado de pie o sentado sin activar el bombeo muscular de las piernas. Cruzarlas puede elevar de forma transitoria la presión venosa, pero de ahí a causar varices hay un salto que la ciencia no ha dado. Lo que sí perjudica al retorno venoso es la inmovilidad total: de nuevo, el problema es no moverse, algo que desarrollo en el artículo sobre las consecuencias del sedentarismo.

Mito 2: cruzar las piernas tuerce la columna

La escoliosis estructural es una alteración del desarrollo de la columna, no el resultado de una postura al sentarse. Lo que sí ocurre al cruzar las piernas es que la pelvis se inclina y rota ligeramente y la columna se adapta con una pequeña curva temporal, que desaparece al descruzar. Postura asimétrica mantenida muchas horas, día tras día, puede traducirse en tensiones y molestias, sobre todo si siempre cruzas hacia el mismo lado. Molestia reversible, sí; deformidad, no.

Lo que sí es real

  • El pie dormido: cruzar las piernas puede comprimir el nervio peroneo cerca de la rodilla y provocar hormigueo temporal. Es una señal clara de que toca cambiar de postura.
  • Presión sobre el glúteo profundo: si tienes molestias tipo síndrome piriforme, ciertas posiciones cruzadas mantenidas pueden irritar más la zona.
  • Asimetría acumulada: cruzar siempre la misma pierna durante jornadas enteras favorece que cargues más una cadera. La solución es fácil: alterna de lado y descruza a menudo.
  • Tensión arterial en la consulta: curiosidad médica real: cruzar las piernas durante una toma de tensión puede elevar temporalmente la lectura. Descrúzalas cuando te la midan.

La conclusión que importa: variabilidad gana a corrección

La obsesión por la postura perfecta ha envejecido mal. La investigación actual sobre dolor y sedestación apunta a que ninguna postura es dañina por sí misma en tiempos razonables, y que lo protector es variar de posición y levantarse con frecuencia. Cruza las piernas, descrúzalas, siéntate recto, recuéstate un rato: el movimiento es el rey. Si quieres un sistema práctico, tienes las pausas activas en el trabajo y la guía definitiva del dolor de espalda por oficina, donde este principio vertebra todo lo demás.

Y no olvides la otra mitad de la ecuación: el ejercicio regular fuera de la silla, en la línea de las recomendaciones de la OMS sobre actividad física.

Cuándo consultar

Si al cruzar las piernas notas hormigueo persistente, adormecimiento que no desaparece al cambiar de postura o pérdida de fuerza en el pie, o si tienes dolor de cadera o espalda que no mejora, consulta con un profesional sanitario. Información fiable sobre dolor de espalda en MedlinePlus.

Siguiente paso

Sigue cruzando las piernas si te apetece, pero ponle una condición: cada vez que te descubras en la misma posición más de media hora, levántate un minuto. Ese pequeño trato con tu espalda vale más que cualquier norma postural de tu abuela.

Contenido informativo: no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Si tu dolor persiste, irradia o se acompaña de hormigueo o pérdida de fuerza, consulta con un médico o fisioterapeuta.

Preguntas frecuentes

¿Cruzar las piernas provoca varices?

No hay evidencia sólida de que cruzar las piernas cause varices. Las varices dependen sobre todo de genética, sexo, embarazos, edad y tiempo total de pie o sentado sin moverse. Cruzar las piernas puede subir la presión venosa de forma transitoria, pero no se ha demostrado que las provoque.

¿Cruzar las piernas deforma la columna o causa escoliosis?

No. La escoliosis estructural no se produce por cruzar las piernas. Una postura asimétrica mantenida muchas horas puede generar molestias y desequilibrios de tensión muscular, que no es lo mismo que una deformidad.

¿Entonces puedo cruzar las piernas sin problema?

En general sí, sobre todo si alternas de lado y no pasas horas clavado en la misma posición. El problema real no es el cruce, es la inmovilidad prolongada en cualquier postura.

¿Hay casos en los que conviene evitar cruzar las piernas?

Si notas hormigueo o el pie dormido al cruzarlas (presión sobre el nervio peroneo), si tienes dolor de cadera o glúteo que empeora en esa posición, o si un profesional te lo ha desaconsejado por tu caso concreto (por ejemplo tras una cirugía de cadera).

¿Qué es mejor: sentarse siempre recto o cambiar de postura?

Cambiar de postura. La evidencia actual apunta a que la variabilidad postural y las pausas frecuentes importan más que mantener una única postura idealmente correcta.

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Marcos Roca Rodríguez

Fundador de EntrenaFitness. Divulgador de fitness y nutrición basado en evidencia científica. Más sobre mí.

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