Nutrición

Azúcar y rendimiento deportivo: la verdad para el deportista

MMarcos Roca Rodríguez 11 may 2025 7 min de lectura
Azúcar y rendimiento deportivo: la verdad para el deportista

En resumen

Azúcar y rendimiento deportivo: cuándo los azúcares ayudan en el ejercicio, cuándo perjudican tu salud y cómo gestionarlos según tu actividad.

El azúcar no es ni amigo ni enemigo absoluto del deportista: puede mejorar el rendimiento durante esfuerzos largos e intensos al reponer energía rápida, pero conviene limitarlo fuera de ese contexto, donde suele aportar solo calorías vacías.

¿Qué hace el azúcar en tu cuerpo al entrenar?

El azúcar, ya sea glucosa o sacarosa (glucosa + fructosa), es una fuente de energía de absorción muy rápida. En el intestino delgado se absorbe en minutos, eleva la glucemia y dispara la secreción de insulina, que facilita la entrada de glucosa a las células musculares y al hígado. Durante el ejercicio intenso, ese aporte rápido ayuda a mantener los niveles de glucosa en sangre y a retrasar el agotamiento de las reservas de glucógeno muscular.

El glucógeno muscular es el combustible de elección para esfuerzos de alta intensidad. Cuando se agota, el rendimiento cae de forma brusca, lo que los corredores conocen como "el muro" y los ciclistas como "pájara". El azúcar ingerido durante el ejercicio puede retrasar ese momento o evitarlo por completo en sesiones largas.

Fruta como fuente natural de azúcares y su impacto en el rendimiento deportivo
La fruta aporta azúcares acompañados de fibra y nutrientes.

¿Cuándo ayuda al rendimiento?

Hay situaciones concretas en las que el azúcar es un aliado claro y respaldado por la evidencia.

Momentos en que el azúcar suma

  • Durante actividades de más de 60-90 minutos de duración a intensidad moderada o alta: maratón, ciclismo, natación de fondo, crossfit prolongado.
  • En esfuerzos de alta intensidad repetida: deportes de equipo con sprints frecuentes, torneos, competiciones de varias rondas.
  • Para recargar el glucógeno tras competir o tras entrenamientos dobles, donde la ventana de recuperación es corta.
  • Como fuente de energía previa a una sesión de más de 90 minutos cuando no se ha comido en las horas previas.

En estos contextos, bebidas deportivas, geles o fruta con alto contenido en azúcares son herramientas legítimas y efectivas. La recomendación de la investigación es de 30-60 g de carbohidratos por hora de ejercicio sostenido, pudiendo llegar a 90 g/hora en esfuerzos superiores a 2,5 horas si se combinan glucosa y fructosa (que usan transportadores intestinales distintos y pueden absorberse en paralelo).

La fisiología del transporte de glucosa durante el ejercicio

Una de las razones por las que el azúcar intraentrenamiento funciona tan bien es el papel de los transportadores GLUT4. Durante el ejercicio, la contracción muscular activa la translocación de GLUT4 a la membrana celular de forma independiente a la insulina. Esto significa que el músculo puede captar glucosa de la sangre con eficiencia incluso con niveles de insulina bajos, que es exactamente lo que ocurre durante el ejercicio sostenido.

Este mecanismo es especialmente relevante porque permite al deportista aprovechar azúcares de absorción rápida durante el ejercicio sin los efectos negativos de los picos de insulina en reposo: no hay hipoglucemia reactiva, no hay acumulación de grasa y la energía se canaliza directamente al músculo que la necesita.

¿Cuándo conviene reducirlo?

Fuera del contexto del esfuerzo intenso y prolongado, el azúcar libre suele aportar calorías sin saciedad ni nutrientes de valor. La Organización Mundial de la Salud recomienda que los azúcares libres representen menos del 10% de la ingesta calórica total, y advierte de que reducirlos al 5% aportaría beneficios adicionales para la salud dental y metabólica.

El mismo azúcar que rinde en una maratón, sobra delante del sofá.

En el día a día sedentario, el exceso de azúcares libres favorece el sobrepeso, descontrola el apetito (los alimentos ricos en azúcar son muy palatables pero poco saciantes) y puede contribuir a la resistencia a la insulina cuando el consumo es crónico y el gasto no lo compensa.

¿Qué diferencia hay según el tipo de azúcar?

No es lo mismo el azúcar de una pieza de fruta que el de un refresco, aunque ambos contengan fructosa y glucosa.

  • Los azúcares intrínsecos están atrapados en la matriz celular de los alimentos enteros. Vienen acompañados de fibra, que ralentiza su absorción y reduce el pico glucémico, y de vitaminas, minerales y compuestos bioactivos. La fruta, los cereales integrales y las legumbres contienen azúcares intrínsecos.
  • Los azúcares libres son los azúcares añadidos a productos procesados durante la fabricación y los presentes en zumos, miel y jarabes. Se absorben muy rápido porque no hay fibra que los atrape. La OMS y las principales organizaciones de salud recomiendan limitar activamente el consumo de este tipo.
Bebida deportiva durante un esfuerzo prolongado
En esfuerzos largos, los azúcares rápidos cumplen su función.

Azúcar antes del entrenamiento: ¿ayuda o perjudica?

El azúcar en la comida previa al entrenamiento genera un debate frecuente. Tomar carbohidratos de absorción rápida justo antes de entrenar puede elevar la glucemia e insulina, lo que en algunas personas produce una hipoglucemia reactiva transitoria al inicio del ejercicio que se manifiesta como mareo o debilidad.

Para evitarlo, lo más seguro es consumir una comida mixta con proteína, grasas y carbohidratos complejos entre 60 y 90 minutos antes de entrenar. Si el tiempo es escaso y necesitas comer muy cerca del entrenamiento (menos de 30 minutos), una pequeña cantidad de azúcar de absorción rápida puede no causar problemas porque el ejercicio inminente activa el GLUT4 y previene la hipoglucemia reactiva.

La tolerancia es individual: algunos deportistas usan plátano o dátiles justo antes de entrenar sin problema alguno, mientras que otros prefieren carbohidratos de absorción más lenta para evitar fluctuaciones glucémicas.

¿Cómo gestiono el azúcar según mi actividad y mi objetivo?

La clave es el contexto: el gasto, la intensidad y la duración del ejercicio determinan cuánto azúcar tiene sentido usar y cuándo.

  • Sesiones de menos de 60 minutos de intensidad moderada: no necesitas azúcar adicional. El glucógeno almacenado de las comidas previas es suficiente. Agua y quizás un café bastan.
  • Sesiones de 60-90 minutos de alta intensidad: 20-40 g de carbohidratos de absorción rápida durante la sesión pueden mejorar el rendimiento en la parte final.
  • Sesiones de más de 90 minutos: 40-60 g de carbohidratos por hora, con combinación de glucosa y fructosa para maximizar la tasa de absorción intestinal.
  • Recuperación entre sesiones dobles o torneos: carbohidratos de alto índice glucémico en la primera hora post-ejercicio (0,8-1,2 g/kg) para acelerar la resíntesis de glucógeno cuando el tiempo entre sesiones es menor de 8 horas.

Si tu actividad es moderada y entrenas menos de una hora diaria, prioriza la fruta entera como fuente de azúcares y reserva los azúcares rápidos (bebidas deportivas, geles) para los entrenamientos exigentes. En el resto del día, limitar los azúcares libres favorece el control del apetito y la composición corporal.

cuestión de contexto y de dosis

El azúcar no merece ni demonización ni libre consumo sin criterio. Colocado en el contexto correcto (esfuerzo prolongado, alta intensidad, recuperación entre sesiones), mejora el rendimiento de forma clara y medible. Consumido por inercia fuera de ese contexto, suma calorías vacías y descontrola el apetito. La inteligencia está en saber cuándo suma y cuándo sobra.

Fuentes científicas

Preguntas frecuentes

¿El azúcar es malo para el deportista?

No de forma absoluta. El azúcar puede ser útil durante esfuerzos prolongados e intensos porque aporta energía rápida que repone el glucógeno. El problema aparece con un consumo elevado y habitual en personas sedentarias o fuera del contexto del ejercicio, donde solo suma calorías vacías.

¿Cuándo conviene tomar azúcar al entrenar?

Resulta útil durante actividades de larga duración o muy intensas, donde reponer hidratos rápidos retrasa la fatiga y sostiene el rendimiento. En sesiones cortas o de baja intensidad no es necesario, ya que el cuerpo cuenta con reservas de glucógeno suficientes para afrontarlas.

¿Qué diferencia hay entre azúcares libres e intrínsecos?

Los azúcares intrínsecos están dentro de alimentos enteros como la fruta, acompañados de fibra y nutrientes. Los azúcares libres son los añadidos a productos o los presentes en zumos y miel. Conviene limitar los libres y priorizar los intrínsecos en la alimentación diaria.

¿Tomar azúcar engorda?

El azúcar engorda solo si contribuye a un exceso calórico total. No tiene una propiedad mágica para acumular grasa por sí mismo, pero al ser muy palatable y poco saciante resulta fácil consumir muchas calorías sin darte cuenta, lo que favorece el sobrepeso.

¿Cuántos gramos de azúcar al día son seguros para un deportista?

La OMS recomienda que los azúcares libres representen menos del 10 por ciento de la ingesta calórica total, lo que para una persona que come 2.500 kilocalorías equivale a unos 62 gramos diarios. Para deportistas de resistencia que entrenan intensamente, este límite es más flexible porque el azúcar intraentrenamiento tiene una función metabólica específica.

¿Es mejor el azúcar de la fruta que el azúcar añadido?

Sí. La fruta contiene fructosa pero también fibra, agua, vitaminas y antioxidantes que modulan su absorción y aportan beneficios que el azúcar añadido no tiene. La fructosa de la fruta entera se absorbe de forma más lenta y no produce el mismo impacto glucémico que el azúcar libre disuelto en bebidas o ultraprocesados.

¿Qué pasa si como azúcar justo antes de entrenar?

Comer azúcar simple 30 a 60 minutos antes de una sesión intensa puede producir un pico de insulina seguido de una bajada de glucosa que genera fatiga justo cuando empiezas a entrenar, lo que se conoce como hipoglucemia reactiva. Para la mayoría es preferible tomar hidratos de absorción progresiva 1 a 2 horas antes o azúcar rápido en los últimos 5 a 10 minutos.

M

Marcos Roca Rodríguez

Fundador de EntrenaFitness. Divulgador de fitness y nutrición basado en evidencia científica. Más sobre mí.

Artículos relacionados